Ángeles en el camino ⭐️✨
Hay semanas que nos dejan exhaustos. Semanas en las que pareciera que las horas no alcanzan, las responsabilidades aumentan y los desafíos llegan uno tras otro. Esta fue una de esas semanas para mí. No solo lo digo por el clima y la tormenta Cristina —que curiosamente lleva mi nombre—, sino porque sentí que la carga de trabajo fue mucho mayor de lo habitual. En mi trabajo suelen acercarse personas que necesitan ayuda, orientación o apoyo para resolver diferentes situaciones. Muchas veces deseo poder hacer más, pero hay circunstancias que simplemente escapan de mis manos. Es precisamente en esos momentos cuando recuerdo una gran verdad: yo no tengo el control de todo, pero Dios sí. Cuánta paz trae a nuestro corazón saber que existe un Dios Todopoderoso que puede cambiar cualquier situación en un abrir y cerrar de ojos. Un Dios que nos ha dejado promesas para sostenernos cuando las fuerzas parecen agotarse. Promesas que no fueron escritas para admirarlas desde lejos, sino para apropia...