El perfecto amor que venció mis temores
📖 “Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.” 2 Timoteo 1:7 Hay temporadas en las que la vida cambia de ritmo sin pedirnos permiso. Nuevos desafíos, nuevas responsabilidades, nuevas personas… y con todo ello, un cansancio que no solo se siente en el cuerpo, sino también en el alma. Así han sido mis últimos días. Llego a casa con la mente llena de pendientes: ver qué vamos a comer, poner la ropa en la lavadora, lavar los trastos, revisar las tareas de mi hija… y cuando por fin todo está en silencio, el cuerpo ya no responde. Y en medio de esa rutina tan demandante, mi tiempo para escribir —ese espacio donde mi corazón conversa con Dios— parecía haberse quedado en pausa. Pero Dios nunca pone en pausa sus procesos. Un pasado marcado por el temor Hubo un tiempo en el que el miedo caminaba conmigo: Tenía miedo de hablar con la gente. Miedo de no ser aceptada. Miedo de no encajar. Miedo de no agradar. Era un ruido cons...