Volver a la voz, volver al deleite
Hace unos días, en una conversación que marcó mi corazón, un amigo —pastor y profeta— me compartía algo que no he podido soltar.
Me decía que antes de que terminara este “año del deleite”, había tres cosas que él anhelaba ver cumplidas en mí:
volver a dirigir la alabanza, levantar mi voz para profetizar, y cuidar de mi salud a través de un chequeo completo.
No eran simples palabras.
Eran dirección.
Eran un llamado.
Y aunque dentro de mí sabía que había verdad en todo lo que decía, también reconocía algo que aún estoy trabajando: el temor que me paraliza en el momento justo.
Hoy, durante el servicio dominical, lo volví a experimentar.
Sentí la palabra.
La recibí con claridad.
Supe que venía de Dios.
Pero me detuve.
Guardé silencio… una vez más.
Y aunque podría sentir frustración, hoy no lo veo como un retroceso, sino como evidencia de que estoy más cerca que antes. Porque ahora lo reconozco. Porque ahora lo discierno. Porque ahora ya no huyo… solo estoy aprendiendo a obedecer sin miedo.
"Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio." — 2 Timoteo 1:7
Estoy en proceso.
Mi meta no es ser perfecta, es crecer.
Es ser mejor que ayer… y mañana mejor que hoy.
Pero en medio de ese anhelo de avanzar, ayer aprendí algo que transformó mi perspectiva:
No se trata solo de alcanzar.
Se trata de deleitarse.
Deleitarse en Dios… en todo.
En lo que tengo y en lo que aún no llega.
En lo que ya floreció y en lo que aún está siendo sembrado.
En lo que soy ahora… y en lo que Él está formando en mí.
"Deléitate asimismo en Jehová, y él te concederá las peticiones de tu corazón." — Salmos 37:4
Hoy elijo no vivir desde la ansiedad del “todavía no”,
sino desde la gratitud del “Dios ya está obrando”.
Porque incluso en mis pausas, Él sigue trabajando.
Incluso en mis silencios, Él sigue hablando.
Y yo…
yo me gozo en mi Señor.
"Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán." — Salmos 126:5
Estoy volviendo.
A la voz.
Al llamado.
Al deleite.
Y sé… que lo mejor aún está por manifestarse.
Comentarios
Publicar un comentario