El retorno de un corazón nuevo

El 31 de diciembre, hace aproximadamente un año, justo a las 12:00 de la noche, mientras recibíamos el 2025, se decretó proféticamente sobre nosotros el Año del Retorno —shub en hebreo—. Una palabra que cayó como semilla en mi corazón, sin que yo imaginara lo profundo que sería su fruto.


Hace unos días, en nuestra más reciente reunión de mujeres en mi iglesia, se nos pidió compartir cuál había sido nuestro “retorno” en este año. Y esa misma pregunta ya venía resonando en mí desde noviembre, cuando tuve la oportunidad de dar mi testimonio en nuestra tarde de fe, la reunión de mujeres con la que despedimos las actividades del año.


Cuando llegó mi turno, mis palabras emergieron con una claridad que solo da la verdad vivida:

“Mi retorno ha sido volver a mi primer amor.”


Posiblemente te preguntaras, por qué?

Porque antes de recibir esta palabra profética yo servía, sí… Estaba presente, cumplía con mis responsabilidades, asistía fielmente a cada culto. Pero aun así —aunque me costara reconocerlo— mi corazón estaba lejos de Dios.


Este año, sin embargo, el Señor me llevó a un proceso profundo y transformador. Entonces comprendí el significado del versículo Oseas 2:14:

“Pero he aquí que yo la atraeré y la llevaré al desierto, y hablaré a su corazón.”

Comenzó a trabajar en mi interior, arrancando asperezas que yo misma había normalizado, sanando resentimientos que había cubierto con silencio, disolviendo amarguras que se escondían tras mis rutinas.

Y en su lugar, Él formó en mí un corazón más fuerte… pero más sensible a Su presencia.


Hoy sirvo no por costumbre ni por deber, sino por amor a Aquel que lo dio todo por mí. Desde ese amor, Él me ha enseñado a ver con nuevos ojos: a mis hermanos, incluso a quienes me han criticado o juzgado, los miro con misericordia. Y en el camino, me ha enseñado a perdonar —con dificultad, sí— pero con la certeza de que voy por buen camino porque Él me lleva de la mano.


Este ha sido mi retorno en el Año del Shub:

volver a Él… y encontrarme renovada.





🌿 Invitación final



Si tú aún no has experimentado tu retorno, aún quedan 23 días para que termine el año 2025.

No te desanimes.

Todavía puedes recibir esa bendición si la anhelas con todo tu corazón.


Prepárate para la nueva promesa que está por venir.

Dios tiene algo nuevo y grande preparado para ti, tan solo créelo y verás la Gloria de Dios.


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