🕊️ Soltar para avanzar – El Diario de un Salmista
Hoy fue un día especial. Junto a mi familia, asistimos a la apertura de un retiro que ya está marcando nuestras vidas de una manera profunda. Sentimos que es una respuesta directa del cielo, una cita divina en la que el Señor ha comenzado a tratar con nuestras raíces… no con las naturales, sino con aquellas que muchas veces nos mantienen enredados en lo terrenal y nos impiden avanzar hacia Su propósito eterno.
Nuestro Padre espiritual compartía una verdad que retumbó en nuestro corazón: para llegar a donde Dios quiere llevarnos, debemos aprender a soltar. No se puede avanzar con la mirada hacia atrás, no se puede correr hacia la meta cargando con el peso del pasado. Por eso, como dice la Palabra: “olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndonos a lo que está delante” (Filipenses 3:13).
Esta enseñanza fue comparada con una imagen poderosa: la del león, esa fiera majestuosa que camina con seguridad, que no se detiene ni retrocede ante ninguna adversidad. “El león, el más fuerte entre todos los animales, que no retrocede ante nada” (Proverbios 30:30). Así nos quiere el Señor: firmes, determinados, libres de todo lo que nos ata… avanzando sin temor hacia el cumplimiento de Su perfecta voluntad.
Hoy comienza un nuevo tiempo. Un tiempo para soltar, para dejar, para renunciar… pero no a cualquier cosa, sino a aquello que ya no edifica, que ya no tiene parte en nuestro destino. Dios está llamando a Su pueblo a levantar el vuelo como las águilas, a correr como los valientes, a rugir como los leones.
Mi oración es que este retiro nos transforme y nos impulse con fuerza hacia adelante. Que podamos decir con fe y decisión: “¡No voy a retroceder!”
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