✨ El trabajo silencioso de Dios en nuestra vida 💪🏻
Hay momentos en los que pareciera que Dios guarda silencio. Situaciones en las que oramos, buscamos su dirección y sentimos como si no pasara nada; como si estuviéramos estancados en el mismo lugar, sin avanzar. Pero la realidad es que, incluso en esos silencios, Dios está trabajando en nosotros, moldeándonos a la medida del varón perfecto, en la medida en que nos disponemos para Él.
Hace poco tuve una experiencia que me hizo comprenderlo mejor. Pensé que, por estar haciendo lo mismo durante varios años, me estaba quedando estancada. Sin embargo, Dios nos habló —no solo a mí, sino también a mi familia— y nos recordó que Él ha estado trabajando en nosotros. Aunque a veces no lo notemos, hemos crecido y hemos avanzado.
Antes, cuando ciertas actitudes de algunas personas me incomodaban, solía desanimarme al punto de querer dejar de servir y retirarme por un tiempo. Pero ahora puedo ver que, aunque todavía hay cosas que me estorban, Dios ha desarrollado en mí un nivel mayor de madurez. Esa madurez me permite no rendirme, no colgar la toalla y continuar firme en el camino.
El silencio de Dios no significa ausencia, sino formación. A veces nos enseña más con lo que calla que con lo que habla. Y mientras permanecemos fieles, Él sigue trabajando en lo profundo de nuestro corazón, preparándonos para lo que viene.
“Estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo.” (Filipenses 1:6)
Comentarios
Publicar un comentario