Camino de rosas o espinas

Cuando estás haciendo algo dentro del propósito de Dios, habrá oposición… pero también habrá bendición.

Si sientes el llamado a servir, hazlo por obediencia y por convicción. Pero déjame decirte algo importante: no será un camino color de rosa. Habrá estorbos, críticas, malentendidos… Aun así, sigue adelante con la mirada puesta en Dios, porque Él desea llevarte más lejos de lo que puedes imaginar.

No te distraigas observando lo que otros hacen o dejan de hacer. El trato con Dios es personal. Concéntrate en tu vida espiritual y en tu relación con Él. No guardes rencor; al contrario, ora por aquellos que te procuran el mal. Recuerda que el mal se vence con el bien.

En muchas ocasiones, he tenido conflictos con personas que, sin razón aparente, me declaran la guerra. Y sí, no voy a negarlo: me ha afectado. Pero entonces recuerdo que mi lucha no es contra carne ni sangre, sino contra principados y potestades. Y no olvides que Dios nos ha mandado a amar al prójimo, no solo al que nos agrada o nos ayuda, sino también a aquel con quien sentimos que no congeniamos.

El camino hacia la vida eterna es angosto y difícil… pero ánimo, porque al final tiene una recompensa que vale todo.

“Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.”

— Efesios 6:12 (RVR1960)

Comentarios

Entradas más populares de este blog

¿La humildad es un valor o un fruto del Espíritu?

Cantar bien: más que gritar o alcanzar notas agudas

🎼 Serie: El Corazón del Salmista